
El pasado sábado, en pleno derby alicantino que enfrentaba al Hércules de Alicante y al Elche C.F., el delantero blanquiazul Delibasic hacía el tercero para su equipo. Todo normal hasta que el goleador se fue hacia la grada situada en el fondo norte del Rico Pérez y se subió a la valla de publicidad para abrazarse con los hinchas que bajando al foso se unieron con todos los jugadores que también llegaron al encuentro jugadores-afición. El resultado fue la anecdótica caída de la valla de publicidad, pero como recordarán los más futboleros, algo así le costó a Palermo, por aquel entonces jugador del Villareal, una rotura de tibia y peroné. Y entonces no fue tan anecdótico y supuso casi el fin de la carrera del delantero argentino.
Escrito por elquintoarbitre